Llevaba yo unos días arrastrando malas vibraciones, y quería un quita penas. Y en ese momento un cartel de nuevo se cruza en tu vida, y aunque te advierten, tiene tan buena pinta que acabas comprándolo, aunque sepas que después te arrepentirás. Y efectivamente, me lo comí solo por orgullo, mantequilla pura y empalagosa. No se si me estoy refinando o haciendo vieja, pero ya no puedo con esas bollerías :(
domingo, 13 de julio de 2014
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)




0 comentarios:
Publicar un comentario